Y quizá no hay más novedad que las nuevas, y a veces escandalosas, combinaciones de la tradición.

CARLOS FUENTES

          Las nuevas tecnologías me fascinan, pero vivo a menudo de espaldas a ellas. No hay más que ver mi teléfono móvil, un ejemplar obsoleto que apenas utilizo, pero que resulta útil cuando tengo que llamar a la grúa si el coche no funciona. Tardé años en cambiar mi vieja Olivetti por un ordenador, pero sigo escribiendo mis poemas a mano, con mi bolígrafo Bic de siempre. En cuanto a las cartas personales, reconozco que me resulta muy cómodo mandarlas por Internet, sin la necesidad de comprar sobre y sello, y sin tener que armarme de paciencia y fe frente a Correos. Resultan más feas e impersonales que las cartas a mano, pero he terminado por acostumbrarme a ellas y adorar su rapidez de vuelo. Un día se me ocurrió hacer un blog, pero lo abandoné inmediatamente, ¡nunca tenía tiempo de escribir allí algo interesante! No tengo ebook, ni tablet, ni agenda electrónica de bolsillo y me llevé una sorpresa mayúscula cuando vi que alguien había puesto mis datos en Wikipedia (aprovecho para darle las gracias y pedirle que actualice esos datos). Mis amigos me insisten desde hace años en la importancia y utilidad de las páginas web, sorprendidos de que no tenga ninguna, pero todo lo he ido dejando para mañana.

 

          Pues bien, ¡todo llega! Como no tengo grandes conocimientos informáticos,  he priorizado la sencillez y la claridad, intentando aunar utilitarismo y belleza. Podéis encontrar aquí datos sobre mi vida, un listado bibliográfico puesto al día, fotografías que estaban colgadas en Google (algunas de esas fotos aparecieron en mis libros) una amplia selección de mis poemas, artículos de crítica literaria que he recibido, comentarios sobre mi poesía y otros escritos que he ido publicando...

 

          Para que la página no quedara tan sosa he ido intercalando hermosas fotografías de Google y cuadros de varios pintores amigos. Ya me diréis qué os parece.